Nueva estampida para Angola

Por: Aurelio Pedroso

LA HABANA. De nada vale tramitar vía Ministerio de Relaciones Exteriores para que en la embajada de la República de Angola (recordar que desde hace tiempo ya no es Popular) nos informen cuántas solicitudes de cubanos emigrantes o turistas tramitan a diario porque ese dato con toda seguridad no lo ofrecerán.

Basta con detenerse a las seis o siete de la mañana de cualquier día laborable frente a la sede diplomática sita en la calle 10 y 5ta Avenida, en Miramar, Playa, para contar unas treinta personas, y a veces más, que aspiran a radicarse como trabajadores o visitar amigos o parientes en ese país africano que tantos recuerdos les puede traer a los miles de veteranos de una guerra que terminó como nadie esperaba: en una sociedad con economía de mercado, con borrón y cuenta nueva de los ideales socialistas.

Con el sol asomándose por encima del pinar, la fila está por organizarse. Los vendedores de turnos, que se han pasado toda una noche en vilo y a veces con algo de ron en vena, se aprestan a cobrar entre 15 y 20 dólares por el “favor”, pero hay algunos que les manifiestan no pagar hasta no cruzar la verja de la embajada.

Entre tanto, como ya está de gran manifiesto el vocablo “merienda” y no el de desayuno, como debiera ser por la hora, un par de bicicletas acomodadas para el oficio, ofertan pan con jamón y refrescos. También café y si a alguien le permitieran llevar una letrina ambulante, pues haría el pan con tantas necesidades de abreviar por las largas horas de espera.

En los últimos tiempos, al calor del auge que ha tomado esta nueva estampida hacia Angola, vienen hombres y mujeres de toda la isla en busca del visado con los propósitos más variados, como ese que ha llegado de un remoto pueblo camagüeyano con la ilusión de irse a conducir un camión a la sureña provincia de Huambo.

Angola atrae a los cubanos. Muchos parten bajo el paraguas del sistema impuesto por las Fuerzas Armadas cubanas, que incluyen la construcción en su sentido más amplio. Lo mismo un aeropuerto, que una carretera, que un puente. Pero estos que hacen cola van por lo independiente.

Los requisitos son severos y algún angolano debe avalar que ahora los cubanos no seremos una carga para el Estado. Tales requerimientos no son una excepción. El resto de las sedes diplomáticas en mayoría han apretado las tuercas migratorias ante la libertad concedida por a autoridades locales para que cada cubano viaje a donde le plazca… siempre y cuando le otorguen una visa. Como dice un analista callejero, “la tortilla se ha virado”.

La República de Angola ha dejado de ser una pesadilla en la familia cubana ante los cientos de muertos y mutilados que provocó la guerra. En nuestros días, para otros, es una ilusión para la mejoría económica.

Cambian los tiempos, el clima, la política… todo. Y lo peor es que muchos por ahí ni se han enterado y se mantienen varados en otras épocas.

Tomado de Cubano en 1er Plano

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2 Responses to Nueva estampida para Angola

  1. zuleyka says:

    ♫ Como cambian los tiempos Venancio, qué te parece?♫

  2. qbano says:

    En mi opinión y espero sea compartida necesitamos aunar esfuerzos, enriquecer nuestros discursos, haciéndolos mas serios, responsables, contructivos y de ser posible dotarnos de mejores herramientas, que nos permitan acceder a nuevos espacios y modos, nuevos puentes que nos hagan capaces de Leer más → http://lajugada.cubava.cu/

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