Prohibición de cines 3D en Cuba

 

prohiben-cines-3d-en-cubaPor José Jasán Nieves Cárdenas

Ningún proceso de cambios es un camino recto y ascendente. Son de esperar momentos de dudas, incomprensiones y resistencias. En el caso cubano, sobreviviente a una debacle transformadora que se les fue de las manos a los dirigentes del eurosocialismo, cada paso de obligatoria supervivencia ha venido siempre acompañado por la inmutabilidad de ciertos puntos, de esos límites donde el sistema “no transige”.

La recién anunciada prohibición oficial y consiguiente cierre de las salas de proyección de video en tercera dimensión, constituye, junto a la supresión de la venta de ropa importada, el primer capítulo donde se intenta contener el cauce de la aparición de nuevas iniciativas. Invocando al orden y la disciplina, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros determinó finalizar una tolerancia que había permanecido en los últimos meses, permitiendo extender una forma de recreación audiovisual por varias provincias del país.

 Y aunque no lo niega, la decisión más bien contradice lo que una semana antes había publicado el periódico Juventud Rebelde de manos de la viceministra de Trabajo: el gobierno estudiaba una norma para regularizar la situación de esos emprendedores que no esperaron por la indicación estatal para aprovechar una oportunidad.¡Qué triste suenan en este punto de la Revolución Cubana las palabras “prohibido” y “cerrar inmediatamente”! ¡Cuánto de freno y de vacilación transmiten!

Mi apreciación del asunto (porque no incluyen argumentos los escuetos párrafos del sábado) es que, tal como se hizo con las salas de video en la década de los noventa, de un plumazo se quiere suprimir un espacio de socialización ideológica considerado susceptible de permitir la entronización de valores y principios diferentes al sistema social cubano.

 Y, según nos demuestra nuestra historia más reciente, le auguro el fracaso a esa pretensión torpe de regular contenidos. Las películas que proyectaban las salas 3D y los programas más abiertamente contrarrevolucionarios que se puedan concebir, circulan sin control, sin barreras, de memoria en memoria, de DVD en DVD.

No le encuentro otros fundamentos a la decisión. Los pienso, pero no los hayo.

 Vuelvo sobre la idea de que una medida impopular como esta (sobre todo para los jóvenes y adultos que ya no podrán optar por este divertimento) pretenda demostrar que el grado de apertura a nuevas categorías de negocios privados no estará determinado solo por lo que considere pertinente el grupo conductor de los cambios económicos.

Y la veo cargada de ortodoxia y obstinación, si así fuera. Debería ser grato encontrar que desde la ciudadanía, aunque fueran sectores minoritarios con una clara vocación de ganancias económicas, se propongan e implementen caminos alternos, nuevas formas de satisfacer necesidades sociales.

Ante esas proposiciones, insisto, lo pertinente sería regular, dialogar, encontrar intereses comunes entre el proyecto de país y la intención personal. Pero, jamás, prohibir.

 Tampoco me parece razonable la decisión cuando cierra de modo tajante la posibilidad de que accedan las localidades cubanas a una tecnología de última generación, que si bien no es profesional (como tampoco lo fue la de las salas de video de la Batalla de Ideas) satisface expectativas y actualiza a la gente. Porque, además, pensar que serán las instituciones estatales quienes cubrirán ese cometido es, casi, condenarnos al rezago virtual.

Y sobre la influencia en el deterioro del gusto estético que podría ocasionar la baja factura de lo allí exhibido, comparto los criterios que cifran en la educación (social y familiar) el mejor antídoto para la ignorancia.

Que en Cuba hayan personas que no necesiten un filme 3D para entretenerse, porque encuentran la satisfacción de espíritu en un libro o un concierto de escasa convocatoria, es, de igual forma, resultado de una educación cuyos problemas nos condujeron al estado actual de las cosas.

Aunque se afirme lo contrario, esta medida sí es un evidente “paso atrás”. Es, también, un “espérate ahí”, es un “por aquí no cojas”. De esos que se suponen aparezcan en el camino del cambio, pero que, no por esperados, dejan de entristecer.

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3 Respuestas a Prohibición de cines 3D en Cuba

  1. qbano dice:

    lo q mas me preocupa es pq se permitio q esas pers hiiceran las inversiones… to2 se muestra como si fuese un pequeño error a correjir es como si no existieran comprobadores para garantizar que los permiso d venta sean pa lo q se solicitan… en mi opinion si las personas q estan a cargo d las aperturas no estan preparadas para tal tarea deben ser removidas urgentemente del cargo para evitar estos sucesos pq lo q no se perdona son estos pa lante y pa tras que solo siembran desconfianza….y dstruyen cual quier intento de progreso
    lo mejor es que nadie tiene donde reclamar lamentablemente no tenemos donde ni quien nos explique los pq no existieron las aclaraciones con antelacion…. donde esta para que sirve la defensoria del pueblo mmmm verdad aun no tenemos ese ente creado! pero y entonces como hacemos para defender nuestra verdad? quien nos defiende a nosotros los qbanos d apie…? los invito a lajugada.cubava nos vemos en busca de un socialismo real y para todos

  2. Elí dice:

    Es cierto que las medidas son tomadas por personas y estas personas son las mismas que antes definieron reglas y conductas que generaron las caracteristicas sociales que hoy se pretenden cambiar. Como explica Calviño en su conferencia Cambios de Mentalidad, las personas que viven de las caracteristicas de divicion y secretismo no van a tolerar los cambios abiertos y raicales pues esto trae aparejado una disminucion de prevendas (que es lo que se quiere lograr) y aqui es donde ellos pierden por eso es que se cambia y se abre solo que ellos permiten y como lo permiten. ¿que tiene de malo que se vendan ropas importadas? que son de mejor calidad que las que se venden en las tiendas y ¿por qué? porque estas son compradas asi respaldadas por una jugosa comision que va al bolsillo del compredador mayorista, posiblemente amigo de quien abre y cierra los permisos.
    Los cines son un elemneto de ideologia, aqui lo que se ve es un temor de perder el control ideologico. Terrible estado de decadente conciencia revolucionaria. La verdadera revolucion con sus valores de solidaridad y respeto está planteada en la lucha por el rescate de valores no por las limitaciones unilaterales y de porque si. El sistema planteado debe sacudirse de parasitos burocratas y demagogos como aquella frase de “Fidel, sacude la mata”.

  3. rexodor dice:

    La noticia está efocada en un mal título, dice: “Prohibición de cines 3D en Cuba”, cuando debería decir: “Prohibición de cines 3D en Cuba para el trabajo por Cuenta Propia”, pues aquí en Santa Clara hoy inauguraron un cine 3D pero estatal.

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