Uno de esos días en que volvemos al Maestro, una y otra vez, aprendí que “los pueblos se afirman cuando honran a sus héroes”. Comprendí así por qué la solemnidad y la magnificencia de aquel lugar silencioso y a la vez, interlocutor, desafiante y soñador, eternamente abierto para aprender, buscar, reencontrar, enseñar la propia esencia …








