Había noticias de la calidad de Bale, pero quedaba por confirmar si además de talento el chico tenía ángel. Ayer supimos que le acompaña un coro de gorditos trompetistas alados. En su estreno como titular en el Bernabéu, el galés marcó dos goles y dio dos asistencias. Hasta fingió primorosamente un penalti. Su papel fue determinante en el festival madridista, que incluyó además un hat-trick de Cristiano y un doblete de Benzema.
Los siete goles del Madrid no fueron la única proeza del partido: el Sevilla batió el récord de resurrecciones sobre un ring de boxeo o un estadio de fútbol. Casi para cada golpe tuvo una reacción; hasta que Rakitic falló un penalti (el 6-4) y el sueño se convirtió en áspera realidad.








